Se tiene la percepción de que el Profesorado se relaja bastante con respecto a su asistencia al trabajo, cuando es todo lo contrario.
En las empresa en las que he trabajado anteriormente te puedes ausentar del trabajo por razones personales con el permiso de tu supervisor, y no hay mayor problema.
En los Centros Educativos la falta de un profesor, aunque sea un retraso es contabilizada de inmediato por los profesores que están de guardia, que se encargan de sustituir al profesor. Esta falta ha de ser justificada en las semanas siguientes con un documento escrito y su justificante correspondiente. El documento ha de incluir todas las horas que se han faltado y las clases afectadas, mientras que el justificante ha de atenerse a la causa que lo originó.
Por otro lado la falta queda pública de forma que son los propios compañeros los que se informan de la falta y te preguntan por ella. Es más, la obligación del profesor ausente es la de dejar trabajo a los alumnos afectados, trabajo que debe de ser corregido con posterioridad. Vamos, que el trabajo se retrasa hasta otro momento.
En mi opinión, a pesar de la percepción de que los funcionarios tienen unas mejores condiciones laborales, en el apartado de presencia en el trabajo mínima cumplen mejor que nadie.
domingo, 1 de febrero de 2009
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