Muchas veces se escucha el comentario: ¡ Que bien que vivís los profesores!. Y cuando has tenido un día en el que no has parado y los alumnos te han echo la vida imposible, ese comentario no te hace ninguna gracia. Le dirías unas cuantas cosas, pero te resignas en decir si, si,....
Lo cierto es que en general se piensa que nuestro vecino vive mejor que nosotros: el que trabaja en el campo del que trabaja en la oficina, y viceversa; el que jefe del que recibe ordenes, y viceversa. En mi opinión ninguna empresa regala nada, y menos los Centros Educativos. Por tanto no es cierto que vivamos mejor que otros; de echo, en ninguno de mis trabajos anteriores había llegado tan cansado al viernes. Y no soy el único profesor al que le sucede esto......
sábado, 31 de enero de 2009
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Parece que todos tenemos en nuestra mente el profesor sacrificado, con ojeras, medio demacrado y con rebeca que llega hasta la extenuación por sus alumnos. Y la verdad es que, en mi opinión, muchos los profesores lo hacen hasta el punto de sufrir enfermedades laborales relacionadas con el stress que son dificilmente demostrables.
ResponderEliminarY a pesar de lo anterior, son sólo unos pocos los que agradecen su labor. La labor de un trabajo que nuca estará suficientemente reconocido.
El otro día me dijeron que cuatro meses de vacaciones estaban muy bien. Que no me quejase....
ResponderEliminarVaya, como se reproducen los meses, pensé. Cuando en realidad Julio, pasa volando entre claustros, terminar las cosas pendientes, arreglar los papeles y preparar el curso siguiente. Cuando empieza Agosto empiezas a recuperarte y septiembre es para organizar (apuntes, libros, reuniones...) el nuevo curso que suele empezar a principios de este mes.
Y además de lo anterior yo, al igual que otros profesores nos dedicamos a leer sobre educación, formarnos, y prepararnos para ser mejores profesionales. Aunque comentarios como el anterior me desaniman un poco.